LA PÁGINA DE

Miguel

Hola a todos los holgazanes que no tienen mejor forma de perder el tiempo que visitar esta página, hecha por un holgazán que no encontró nada mejor para perder el tiempo que hacerla.
Aquí se enterará usted de algunos datos perfectamente inútiles y que no satisfarán ni la más desmayada de las curiosidades, pero ya que entró aquí, sopórtelo. No hay mucho más que ofrecer.

Nací el 24/8/1970 en Uruguay. Como corresponde a los nativos de Virgo, no creo en la astrología.
He estudiado algo de todo y no sé nada de nada. En este momento estoy intentando terminar la carrera de Ingeniería Eléctrica (no merece llevar mayúsculas) que abandoné hace varios años. También está entre mis planes terminar la Licenciatura en Matemática, seguir leyendo como un poseído y rompiéndome la cabeza con los problemas de Snark.

Manuel Lois & M.M Esta foto fue tomada en el siglo pasado en un tugurio montevideano. Quien os observa fijamente y con cara bondadosa, es Manuel Lois, el fiel escriba de Snark, hombre bueno y de aguzado ingenio que en la segunda cerveza se pone a hablar como un español del Siglo XV. El que lo mira sonriendo, desde atrás de una nariz de moderadas dimensiones, soy yo. La risa se debe a que Manuel acababa de decirme "Veredes, amigo Miguel, que a pesar de vuesa incredulidad, habré de encontrar la posada antes de maitines."
La media cara de la izquierda pertenece a Damián, el vástago menor de Manuel, que como el padre, es flor de tipo.

En estos tiempos de cultura predigerida (porque en realidad, parece vomitada), yo no tengo frase favorita. Pero sí tengo frase detestada. (Mi novia dice que debería ser:"Al que madruga, Dios lo ayuda.". Pero no es ésa.) Es: "Credo quia absurdum", que quiere decir: "Creo porque es absurdo".
De todas formas, debo reconocer que ahora se cree en muchas cosas sin siquiera cuestionarse si lo que se cree es absurdo o no.

Si está usted mirando esto y aún no es miembro de Snark, le sugiero se suscriba a la lista. Conocerá gente, pasará buenos ratos y le dará trabajo placentero a sus neuronas, que es una de las mejores formas de olvidar las miserias de la vida.

Si quiere escribirme, hágalo a: migmol@adinet.com.uy