FERNANDO PEREGRIN 
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Con gesto de máxima atención ante la conferencia de Paul Kurtz, filósofo humanista y escéptico, fundador y presidente del  CSICOP americano. Soy vicepresidente de la sociedad escéptica y racionalista española, la ARP
(Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico), equivalente a la que preside el profesor Kurtz.(Septiembre de 1998, en A Coruña).
 
 
 


Nací en Madrid, en 1948.

De mi madre, heredé el verde de mis ojos y la claridad de mi piel, que al hacerme muy sensible a la luz solar, han hecho de mí un ser de interiores.

De mi padre heredé cosas que no quiero reconocer ni recordar.

De ambos progenitores, la religión católica, oficial y estatal en los díias de mi infancia. Es esta una herencia que la razón  y el pensamiento crítico han ido liquidando.

Mi biografía tiene letra de desgarrado tango argentino, con trágico acento porteño. He apurado más de una vez y hasta las heces la copa de la amargura, lo que me ha enseñado a disfrutar de la vida con pasión y lucidez. También aprendí con el dolor a ser muy comprensivo, extraordinariamente comprensivo con las miserias, desgracias y sufrimientos ajenos.

He vivido tiempos de gloria y esplendor, junto con la compañera de mis sueños, que un día me dejó, -- limpia y profunda herida que llego a la más honda raiz de donde aflora mi ser -- porque se extinguió la reacción bioquímica que le daba vida.
Tengo 6 hijos que son mi contribución a la continuación de nuestra especie, y sueño con que alguno de ellos -- tal vez la mayor -- me lleve a Estocolmo un 10 de Diciembre, anciano y emocionado hasta el tuetano, para ver nuestro apellido en la misma lista que engalan mis heroes.

Estudié ingeniería superior de telecomunicaciones, aunque mi vocación era de físico teórico y profesor de universidad. Estuve a punto de lograrlo, reconduciendo mi vida, pero en ese momento muchos de los que me rodeaban decidieron morirse y tuve que dejar mi deseo para otra
ocasión, que, tal vez por desidia y conformismo,no he vuelto a tener.
 
Me gusta, me entusiasma, la música clásica, y la ópera en particular.
Me hice crítico musical en su día para poder asistir a los mejores espectáculos de los teatros de ópera de todo el mundo. Conservo, entre otros, escepcional recuerdo de las grandes interpretaciones de un músico muy vinculado a Buenos Aires: Carlos Kleiber, hijo del mitico Erich,
que tan gran recuerdo dejó en el Colón.

Junto a los discos, desbordan las estanterías de mi casa, cientos de libros de ciencia, de su historia y de su filosofía. Y cuando el tiempo me lo permite, releo a Proust, a Borges, a Joyce...

Me gano la vida como directivo de una empresa relacionada con los hospitales y la industria farmacéutica.
 He viajado por medio mundo y por la mitad del otro medio. No me siento extranjero en casi ningún sitio, aunque si fuese antropólogo, no sería un relativista cultural: nunca he encontrado en otras culturas, y eso que he buscado con curiosidad y, creo, con mente abierta, el equivalente al Don Giovanni de Mozart. Y también creo firmemente que la ciencia moderna es la mayor aportación de Occidente a la cultura de nuestra especie. Y que la matemática es su lenguaje natural.

Espero que la lista SNARK sea como una de esas ruidosas y pugnaces meriendas campestres ( tea parties, en el original ) que celebran los personajes del maravilloso mundo de Alicia, y que me hagais sitio en ella.

Por que a los que son como yo, siempre se les ha hecho un sitio en este tipo de reuniones.



Enlaces que sugiero:

http://arp.home.ml.org
http://www.interec.com/escepticos/