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Hola,
me llamo Carlos Carpio (Hernández) de la famosa saga de los
Carlos Carpio.
Mi
padre se llamaba Carlos Carpio (Armenteros), mi hijo se llama
Carlos Carpio (García) y él dice que su hijo también se llamará
Carlos Carpio X. Estamos esperando a ver si se decide por
una X determinada.
Nací
en el Puerto de la Cruz (Tenerife) en 1950, pero me fui de
allí con tres añitos y no volví hasta que no cumplí los 35.
Ahora resido en Santa Cruz de Tenerife.
Cuando
echo la vista atrás y recuerdo mis sucesivas aficiones, me
doy cuenta de que me debo de estar haciendo mayor. Así por
encima y siguiendo un orden cronológico, la primera afición
que recuerdo fue la lectura de todo aquello que caía en mis
manos; ya con 15 años me empezaron a llamar la atención los
relatos de ciencia ficción y mi primera colección de revistas
fue de la desaparecida Nueva Dimensión (de la que aún guardo
la mayoría de los números que compré). Ya en la Universidad,
practiqué (con muy poco éxito) el rugby en la facultad de
Biológicas de la Universidad Complutense de Madrid. Una vez
comprobado que no era lo mío (con más de 5 dioptrías en cada
ojo se me hacía difícil no sólo ya agarrar el maldito pepino,
sino siquiera verlo), me pasé a la natación: fue en aquella
época cuando conseguí nadar de un tirón mis primeros 1.500
metros (en un tiempo de risa, por otra parte). Posteriormente,
y una vez NO acabada mi carrera de Biología, me aficioné a
la fotografía, gracias a mi ‘maestro’ Ignacio Poch, conseguí
algunas fotos interesantes de algunos miembros femeninos de
la familia, fotografías que aún lucen en lugares de honor
de estanterías de diversos domicilios. Después llegó la afición
por la carrera a pie, había engordado 8 kilos desde que me
había casado y había que hacer algo, participé en algunos
de los primeros Maratones Populares de Madrid (los de 42 Km.
y 195 metros de longitud) e incluso tres veces participé en
una carrera que se llamaba 100 Km. pedestres de Santander,
si, sí, 100 Km. a pie, como os podéis imaginar, mi objetivo
era simplemente terminar. Al volver a Tenerife dejé de practicar
la carrera a pie, y ahora mi deporte es la natación, intento
nadar, al menos 4 días a la semana, un mínimo de 2.000 metros
diarios.
Contando
mis aficiones, todavía no he dicho que me dedico a la informática
desde los tiempos en que: 1. Existían tarjetas perforadas.
2. La memoria RAM de los ordenadores se contaba en Kb. La
memoria del primer ordenador en el que programé disponía de
12Kb de memoria, no es un error, 12Kb, y estaba encerrado
en una habitación que había que mantener entre 19 y 21 grados
centígrados.
Teniendo
en cuenta los enlaces de ésta página y el lugar desde el que
posiblemente has accedido, parece fácil conocer, al menos,
alguna de mis otras aficiones, que se pueden resumir perfectamente
en lo que define a la lista Snark: Matemática recreativa,
los problemas de lógica recreativa, juegos de tablero y problemas
sobre ellos, rompecabezas geométricos (poliominós, policubos,
tangramas, problemas de partir figuras, etc.), cuadrados mágicos,
juegos con el lenguaje (palíndromos, anagramas, textos monovocálicos,
etc.), paradojas, y todo aquello que sorprenda, maraville
y deje perpleja a la inteligencia.
En
la lista de las cosas que son objeto de la lista Snark no
se menciona, pero mi mayor afición, realmente un vicio según
mis familiares y conocidos más cercanos, consiste en escribir-dibujar
ambigramas. Los empecé a crear al principio de la década de
los 80 del siglo XX, después de leer un artículo en la sección
de Juegos Matemáticos de la revista Investigación y Ciencia,
la sección la llevaba en aquella época Martín Gardner y el
genio que me llevó a maravillarme de lo que, en aquél artículo,
todavía eran ‘simetrías gráficas’, era Scott Kim.
La
palabra Ambigrama apareció en mi vida gracias a Snark, en
febrero de 2001, 18 años después, y fue Marcia Levitus la
que me indicó que
aquél dibujo que le dediqué y al que definí como una simetría
gráfica era un ambigrama. No me disgusta la palabra así que
la he hecho mía. Pero ¿qué es un ambigrama? Yo lo definiría
como cualquier figura gráfica en la que se pueda leer un texto
y realizando una simetría sobre el mismo, sea ésta central,
vertical y horizontal, se pueda leer el mismo texto o un texto
diferente.
El
primer ambigrama del que fui consciente, cuando era aún pequeñito,
fue la palabra OSO, era una palabra que la podías poner boca
abajo y seguías leyendo OSO. También era un ambigrama la palabra
OSOS, pero en este caso, lo que se leía al dar la vuelta era
la palabra SOSO. Pero claro aún no sabía que eso eran ambigramas,
ni que se podían hacer de casi todas las palabras. Desde que
empecé mi afición he debido realizar cientos, si no miles
de ambigramas, desgraciadamente los fabricaba para los recién
conocidos y generalmente en una hoja de papel (normalmente
una servilleta de papel) que se quedaba él o ella o ambos,
de modo que no dispongo de una colección de ambigramas, como
parece pensar todo el mundo.
Los
únicos ambigramas de los que guardo copia son los que he realizado
para Snark. Todos los que presento aquí al lado, en
la columna de la derecha, salvo el primero y el último,
fueron hechos para integrantes de la lista.
Curiosamente
me ha ocurrido que, cuanto mayor es el compromiso que tienes
hacia una persona, mas difícil se te hace crear el ambigrama
adecuado. Así
me pasó con mi mujer, Carmen, a la que no realicé su primer
ambigrama hasta pasados muchos meses de iniciarme en el ‘vicio’,
ya que nunca me gustó como queda el ambigrama Carmen-Carmen.
Aquí al lado puede verse el primer ambigrama que hice
con su nombre (es el último de la columna). ¿Será capaz
usted de ver qué es lo que puede leerse si da la vuelta
a la imagen? Pues si le gusta y su pareja se llama Carmen,
copie la imagen, imprímala y ahora haga una igual ¡con su
propia mano! y dígale que la ha hecho usted, después de pasarse
todo el día pensando en ella.
Intentaré
en la medida de lo posible ir incorporando ambigramas de todos
los estilos que se me ocurran. De todos ellos, con el que
más disfruto es con el ambigrama que está formado con los
nombre de una pareja, de forma que por un lado se lea el nombre
del hombre, y en la imagen simétrica el de la mujer, esto
no implica que no se puedan realizar y quedar incluso mejor,
las parejas hombre - hombre o mujer - mujer. El ambigrama
que todavía no he podido realizar, ni creo que pueda realizar
nunca es el de Eva - Nabucodonosor, pero no importa porque
nunca fueron pareja ¿o sí?
Links
recomendados:
•
www.rompecocos.com
Una web para romperse el coco y tremendamente bien hecha.
•
www.personales.com/espana/canarias/reycat
La web de mi hijo, desde la que puede uno bajarse un excelente
programa de comunicación para redes locales ¡Gratuito! y en
tres idiomas: Español, Inglés y Alemán.
• www.scottkim.com/inversions/ La web oficial del
creador de los ambigramas, a los que él sigue llamando inversiones.
Haz un recorrido por toda la página Inversions y luego date
una vuelta por el resto del sitio. No tiene desperdicio. Lo
más de lo más del número 1.
•
www.ambigram.com
La mejor web sobre ambigramas (en inglés, naturalmente), que
contiene un programa, Ambigramatic, que permite que se le
soliciten ambigramas de simetría central. (Algunas veces los
resultados son horrorosos; pruebe, por ejemplo, Snark).
•
http://www.diadelasimetria.com/cch/cch.htm
Una página redactada para el día universal de la simetría 20/02/2002 en la que pongo ejemplos
de todos los tipos de ambigramas de los que soy autor.
•
http://www.ambigramas.com
Una página de ambigramas en español, un
regalo de mis hijos por el día del padre, que me he visto obligado a
poner en la red.
Todos los enlaces que recomiendan el resto de
snarkianos en sus propias
páginas. No dejes de visitarlas.
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