CRONICAS  SNARKIANAS

En un lugar de Eurolandia, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vive un internauta de los de pc vetusto y clónico, ram flaca y poco corredor.

Es, pues, de saber que este sobredicho  Antonio Díez , los ratos que esta ocioso (que son los menos del año), se da a leer una asombrosa Lista de Snark con tanta afición y gusto, que olvida casi de todo punto el ejercicio de otras lecturas y el arte de la navegación.  "La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de vuestros razonables galimatías".  En resolución, él se enfrasca tanto en los acertijos de la inefable Lista, que se le pasan las noches cavilando de claro en claro, y los días de turbio en turbio.

En efecto, rematado ya su juicio, vino a dar en el más extraño pensamiento, y fué que le parecio conveniente confeccionar una página personal; y así, después de muchos nombres que formó, borró y quitó, añadió, deshizo y tornó a hacer en su memoria e imaginación, al fin le vino a llamar  Lógica10   que contiene los siguientes epígrafes:

Acertijos de pensamiento lateral,   acertijos y sus soluciones,  galimatías lógicos,  problemas de ingenio,   desafios a la inteligencia,  series de números y letras,  el baile de las neuronas,  mentirosos,  entremeses para gigantes intelectuales,   paradojas,  matemáticas recreativas,  los acertijos de mis amigas/os,   lógica detectivesca,  enlaces a páginas personales,  olimpiadas matemáticas,  pasatiempos,  enlaces a diferentes Mensa nacionales,   buscadores ciencias matemáticas,  enlaces ciencias lógicas,  test de C.I.,   Listas de juegos de ingenio y acertijos,  herramientas y máquinas de cálculo.

La página esta a vuestra disposición para incluir lo que entendáis sea interesante para Snark y sus miembros.

Pertenece  tambien a un club muy puesto en razón :  Club Mensa

Aprovecho este foro para invitaros a las reuniones de Mensa en Zaragoza que se celebran en el Torreón Fortea el primer sábado de cada mes a las 17:30 horas

Deseo hacer un sincero homenaje a la Lista de Snark y he   sacado de mi enjuto jubón el acertijo más antiguo que poseo.  Figura en el capítulo XLV de la segunda parte del Ingenioso Hidalgo Don Quiijote de la Mancha

"-- Señor, a este buen hombre le presté días ha diez escudos de oro en oro, por hacerle placer y buena obra, con condición que me los volviese cuando se los pidiese; pasáronse muchos días sin pedírselos, por no ponerle en mayor necesidad, de volvérmelos, que la que él tenía cuando yo se los presté; pero por parecerme que se descuidaba en la paga, se los he pedido una y muchas veces, y no solamente no me los vuelve, pero me los niega y dice que nunca tales diez escudos le presté, y que si se los presté, que ya me los ha vuelto. Yo no tengo testigos ni del prestado, ni de la vuelta, porque no me los ha vuelto; querría que vuesa merced le tomase juramento, y si jurare que me los ha vuelto, yo se los perdono para aquí y para delante de Dios.
-- ¿Qué decís vos a esto, buen viejo del báculo -dijo Sancho.
    A lo que dijo el viejo:
-- Yo, señor, confieso que me los prestó, y baje vuesa merced esa vara; y pues él lo deja en mi juramento, yo juraré cómo se los he vuelto y pagado real y verdaderamente.
    Bajó el gobernador la vara, y en tanto, el viejo del báculo dio el báculo al otro viejo, que se le tuviese en tanto que juraba, como si le embarazara mucho, y luego puso la mano en la cruz de la vara, diciendo que era verdad que se le habían prestado aquellos diez escudos que se le pedían; pero que él se los había vuelto de su mano a la suya, y que por no caer en ello se los volvía a pedir por momentos. Viendo lo cual el gran gobernador, preguntó al acreedor qué respondía a lo que decía su contrario, y dijo que sin duda alguna su deudor debía de decir verdad, porque le tenía por hombre de bien y buen cristiano, y que a él se le debía de haber olvidado el cómo y cuándo se los había vuelto, y que desde allí en adelante jamás le pidiría nada. Tornó a tomar su báculo el deudor, y bajando la cabeza, se salió del juzgado; visto lo cual Sancho, y que sin más ni más se iba, y viendo también la paciencia del demandante, inclinó la cabeza sobre el pecho, y poniéndose el índice de la mano derecha sobre las cejas y las narices, estuvo como pensativo un pequeño espacio, y luego alzó la cabeza y mandó que le llamasen al viejo del báculo, que ya se había ido. Trujéronsele, y en viéndose Sancho, le dijo:
-- Dadme, buen hombre, ese báculo; que le he menester.
-- De muy buena gana --respondió el viejo--: hele aquí, señor.
    Y púsosele en la mano, Tomóle Sancho, y dándosele al otro viejo, le dijo:
-- Andad con Dios, que ya vais pagado.
-- ¿Yo, señor? --respondió el viejo--. Pues ¿vale esta cañaheja diez escudos de oro?
-- Sí --dijo el gobernador--; o si no, yo soy el mayor porro del mundo. Y ahora se verá si tengo yo caletre para gobernar todo un reino.
    Y mandó que allí, delante de todos, se rompiese y abriese la caña. Hízose así, y en el corazón della hallaron diez escudos de oro; quedaron todos admirados, y tuvieron a su gobernador por un nuevo
Snarkiano"